Roulotte Beach nace de la idea de recuperar la estética alegre, optimista y colorida de los años cincuenta y trasladarla al corazón de Santo Tomé. Caravanas restauradas como suites, espacios comunes convertidos en pequeñas obras de arte retro y una playa que parece sacada de una postal.
Aquí, cada rincón tiene personalidad: desde la recepción en una caravana hasta el restaurante que revive la esencia de un auténtico diner sobre ruedas.